Francia tiene una ventaja que ningún otro país europeo puede igualar para un comprador español: la distancia. Traer un coche desde Francia implica trayectos mucho más cortos que desde Alemania, Bélgica o Países Bajos, lo que se refleja directamente en un transporte más barato y en la posibilidad real de ir a buscarlo tú mismo por carretera en un solo día.
El mercado francés está especialmente bien surtido en berlinas compactas y utilitarios de marcas generalistas, con buena disponibilidad de diésel y, cada vez más, de híbridos ligeros. Los precios no siempre son tan bajos como en Alemania, pero la cercanía compensa en tiempo y coste de transporte.
El equivalente francés de la ficha técnica es la carte grise (certificat d'immatriculation). Es el documento que vas a necesitar entregar en la ITV española de importación, junto con el certificado de conformidad del vehículo. Comprueba que el vendedor te la entrega completa y sin anotaciones pendientes.
Como en cualquier importación desde la UE, el Impuesto de Matriculación (IEDMT) se calcula según las emisiones de CO₂ del vehículo, independientemente de que venga de Francia o de otro país. La cercanía francesa no reduce impuestos, pero sí reduce de forma notable el coste de transporte, una de las partidas que más varía según el país de origen.
Calcular el coste exacto de tu coche francés →| Documento | Para qué sirve |
|---|---|
| Carte grise (certificat d'immatriculation) | Ficha técnica del vehículo, necesaria para la ITV española |
| Certificat de cession | Justificante oficial de la venta entre particulares |
| Certificado de Conformidad (CoC) | Homologación técnica europea del modelo |